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CAE
VILLARREAL DE VISITA ANTE EL INTER,
SEGUNDO JUEGO DEL GUILLE EN LA CHAMPIONS
Entra
Guille de relevo al minuto 76
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La "Cenicienta" Villarreal,
en su visita al Inter de Milán, se ha llevado una derrota
(2-1), que frena su condición de imbatible en la Liga de
Campeones, pero con un partido serio, sin perder la
compostura y dejando en evidencia a un rival
multimillonario pero con graves problemas de juego, se
permite seguir soñando en una meta mayor.
En su debut en San Siro, el Villarreal perdió su
imbatibilidad en la Liga de Campeones pero no le pesó tan
magno escenario. Es más, evidenció que si bien la historia
es bella e importante, en el fútbol hay que demostrarla
cada momento sobre el terreno de juego. Y esta noche, ahí,
y pese a sus notables ausencias por suspensión, tuteó a
domicilio a su ilustre y mucho más laureado rival.
El partido, en verdad, tuvo un inicio tan frenético como
sorprendente: en apenas dos minutos llegó el gol del
uruguayo Diego Forlán (apenas una cuarenta de segundos del
inicio), tras recoger un rechace de Toldo a disparo de
José Mari, que "robó la cartera a Samuel y Córdoba; e,
inmediatamente tras sacar de centro el Inter pudo empatar,
en balón elevado por el brasileño Adriano sobre el meta
uruguayo Viera, que sacó en la misma línea Javi Venta.
De ambas acciones, lógicamente, el gran beneficiado era el
Villarreal, que lograba su sueño de marcar y adelantarse
en "San Siro" con uno de los goles más rápidos de la
historia de la Liga de Campeones. Al conjunto español las
cosas se le pintaban de fábula y José Mari se vengaba como
"ex-milanista" en su vuelta a este estadio.
Pero la ventaja española duró poco. El Inter, con rabia y
moviendo el balón con rapidez por banda derecha, donde
Dejan Stankovic hacía del lesionado Figo, empezó a hacer
muy pronto estragos en la defensa del Villarreal.
En una de estas acciones encontró el empate, obra de
Adriano (m.7), tras aprovecharse de un grave error en el
despeje del boliviano Peña. El brasileño, que no anotaba
en Liga de Campeones desde el pasado 6 de diciembre (en
Glasgow) no sólo se desbloqueaba en Europa, sino que
empezaba a dejar claro que este podía ser el partido de su
renacer. No lo sería tanto, pese a estar más brillante que
en anteriores encuentros.
Pasados unos minutos de agobio, el Villarreal empezó a
tocar más el balón y con un Riquelme más activo, que
empezó a ganar su particular duelo a distancia con Verón
por el "10" de la selección argentina, se hizo propietario
del esférico.
Esto permitió al conjunto español, serio, bien plantado y
con buenas ayudas y que lograba ahogar el centro del campo
rival, marcar el ritmo que mejor le conviene. Eran minutos
en los que Riquelme recibía y tocaba sin que su marcador,
su compatriota Estebán Cambiasso, le viera y en los que se
permitió jugar el mayor tiempo en la zona del terreno
interista.
El Inter, que antes de cumplirse la media hora retiró a
Recoba (molestias en el muslo izquierdo tras un choque
anterior con Peña) y puso en liza al veloz nigeriano Oba
Martins, existía poco y no construía, pues Verón apenas
aparecía y Cambiasso estaba demasiado volcado en su misión
de secar a Riquelme. Tuvo que ser su capitán Javier
Zanetti quien a base de garra y de sus galopadas hiciera
despertar a su equipo.
Ello bastó para nivelar la contienda e, incluso, en los
últimos minutos del primer tiempo ver un cierto agobio
para la meta del Villarreal, que pudo encajar el segundo
tanto en un remate de cabeza de Adriano (m.42) que se
perdió fuera por poco. Y tres minutos después, el
brasileño volvió a meter miedo en un saque de falta.
Pero al descanso se fue con un empate a un gol, que el
Villarreal ya hubiera firmado antes del partido.
Todo cambió en el segundo tiempo, donde salió un Inter
rabioso, con un Verón más protagonista y móvil y que dio
más ritmo a su equipo incluso utilizando gestos
gesticulantes con los brazos. Y nuevamente fue por la
banda derecha del ataque interista por donde llegaron los
males para el Villarreal.
Ahí inició Stankovic una acción personal que, tras un
centro-chut, permitió a Martins tocar el balón en el
segundo palo y anotar el 2-1 (m.54). El Villarreal sufría
y el técnico chileno Manual Pellegrini intentó darle
respiro reforzando la contención con la entrada de Quique
Alvarez por César Arzo (m.60).
Pero el mayor oxígeno estuvo a punto de aportarlo Riquelme
(m.63) con un saque directo de falta que vio estrellarse
el balón en el travesaño de la meta de un batido Toldo. No
fue gol, pero sirvió para desacelerar al Inter y devolver
a su equipo una mayor confianza.
Riquelme, apenas seis minutos después de su travesaño,
pudo lograr la igualada, pero su disparo se perdió fuera
por poco con otra vez Toldo ya batido.
La respuesta del técnico interista fue meter a Materazzi y
quitar a un desapercibido brasileño César: pasaba a jugar
con tres centrales, adelantando en banda las posiciones de
Javier Zanetti y de Wome en el intento de romper por los
laterales al rival. Cambiasso, además, adelantó más su
posición y su equipo ganó.
El Villarreal no sólo no perdió la compostura ni su orden,
sino que incluso puede recriminar al colegiado dos caídas
dentro del área, una de Sorín en disputa con Córdoba
(m.83) y la otra de Guille Franco con Materazzi que dejan
más de una duda sobre si fueron o no merecedoras de la
pena máxima.
Al final, el Villarreal cayó en San Siro, dejo su
condición de imbatible en la máxima competición
continental; pero se lleva un resultado que le permite
seguir soñando con alargar su proeza europea en la vuelta.
Eso sí, deberá tener cuidado, pues fuera el Inter, un
equipo mejor a la espera que cuando tiene que construir,
es peligroso.
2 - Inter de Milán: Toldo; Javier Zanetti, Córdoba,
Samuel, Wome; Stankovic (Kily González, m.82), Verón,
Cambiasso, César (Materazzi, m.69); Adriano y Recoba (Martins,
m.28).
1 - Villarreal: Viera; Javi Venta, Gonzalo, Peña, Sorin;
Senna, César Arzo (Quique Alvarez, m.60); Román Riquelme,
Calleja (Cazorla, m.87); José Mari (G. Franco, m.76) y
Forlán.
Goles: 0-1. Min.1: Forlán, tras recoger un rechace de
Toldo; 1-1. Min.7: Adriano, tras fallo de Peña; 2-1.
Min.54: Martins, tras centro Stankovic.
Arbitro: Alain Sars, de Francia. Mostró cartulina amarilla
a Recoba (m.28), Senna (m.33) y Verón (m.91).
Fuente: AGENCIAS - 29
de marzo de 2006
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