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Göttingen, Alemania. 14 de Junio de 2006
La ausencia de Jared Borgetti pareciera cederle al
Guille Franco la responsabilidad de los
goles y el poderío ofensivo de la Selección de
México. El atacante del Villarreal, de España,
reconoce que frente a Irán sufrió bastante, mostró
nerviosismo y tuvo pocas posibilidades reales de
destacar, pero hoy confía en que ante Angola,
llegarán los goles y los resultados favorables
para él y la clasificación para el equipo
mexicano.
"Yo
iré tomando confianza, estoy tranquilo, sé que me
falta y que tengo que hacer goles en el campo,
pero también estoy seguro que con el correr de los
partidos me iré sintiendo mejor", mencionó el
delantero. Sobre la posición en la que se
desempeñará este viernes, ante los africanos, el
Guille indicó que, durante la práctica del
miércoles, comenzó en la punta, pero
posteriormente La Volpe lo recorrió al medio
campo, para dejar al "Kikín" Fonseca como centro
delantero.
"No
he hablado nada en especial con el técnico, por
ahí me va a tirar un poco más adelante, según lo
que estuvimos entrenando y luego me tiró para
atrás y metió al 'Kikín', así que no hay nada
seguro".
"Me
gusta estar al frente y cerca del gol, es ahí
donde más me gusta jugar, pero si tengo
que tirarme atrás y ayudar a los volantes ahí
estaré. Siempre sueño con el gol, pero mientras el
equipo gane no importa", señaló el jugador.
Reconoció también que durante el primer partido
existió el nervio y la presión, pero que conforme
han transcurrido los días, se han tranquilizado.
Dijo que no deben permitir que la "obligación" de
vencer a Angola juega en su contra.
"Todos tenemos la presión de estar representando a
tu país, es una presión grande y muy linda. La
presión ahí está y no podemos aumentarla. Si bien
se habla de que México está bien, no podemos
dejar que eso nos genere más compromiso porque nos
puede jugar en contra".
Fuente: José
María Russo | MEDIOTIEMPO (Corresponsal) |